
Deje de pagar de más por sus lámparas infrarrojas
He hablado con muchos ingenieros que insisten en usar lámparas infrarrojas de marcas europeas o estadounidenses. Piensan que necesitan esas marcas reconocidas para obtener la estabilidad térmica que desean. Pero la realidad es que, cuando se trata de procesos como el soplado o termoformado de PET, la física no tiene en cuenta el nombre de la marca. El calor sigue siendo calor.
Puede lograr el mismo rendimiento con tecnología de onda corta de origen nacional. Solo no tiene que pagar ese “impuesto de marca” para conseguirla.
Hablemos del calor en sí.
Al elegir una lámpara, lo importante es la densidad de poder. Si utiliza un tubo de alta potencia, como uno de 2000 W o más a 400 V, está generando mucho calor en un espacio muy pequeño. Esa es la única forma de mantener los tiempos de procesamiento rápidos.
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, porque, francamente, cualquier otro material se deformaría bajo ese tipo de presión. Tenga cuidado con la tensión eléctrica: si no es adecuada, o bien se destruirá el filamento o no se alcanzará la temperatura de transición del plástico. Simple, ¿verdad?
Detalles sobre su construcción.
Para evitar que estas lámparas se dañen, utilizamos tubos llenos de halógeno. Esto crea un ciclo que permite que el tungsteno vuelva al filamento, evitando así que este se adelgace y se rompa.
En cuanto a los conectores, utilizamos los habituales R7s o Sk15. Son reemplazos fáciles de instalar. No tendrá que pasar su fin de semana reconectando cables o cambiando enchufes. Además, algunos de nuestros tubos tienen recubrimientos especiales que dirigen el calor directamente hacia el material a procesar, en lugar de desperdiciarlo calentando el marco de la máquina.
La realidad en el taller.
Bueno, estas lámparas son excelentes, pero no son mágicas. Si sus reflectores están dañados o cubiertos de óxido, incluso la lámpara más cara del mundo tendrá dificultades para funcionar bien. Es como intentar iluminar algo a través de una lente sucia.
Y no olvide los ventiladores. Asegúrese de que estén diseñados para soportar el aumento de calor en su taller. Hemos visto que las lámparas de origen nacional pueden competir con las marcas “de lujo”, siempre y cuando la alimentación eléctrica sea estable y los reflectores estén limpios.