
Hablemos sobre las lámparas halógenas infrarrojas de 1000W y 118 mm. Si necesita calor, y lo necesita ahora mismo, estas lámparas son su mejor opción. Las hemos diseñado para aquellos trabajos que requieren alta intensidad de calor, donde esperar a que el calentador se caliente no es una opción viable. Dado que emiten luz en el rango de ondas cortas, el calor no se queda solo en la superficie, sino que penetra directamente en el material. Potencia y tamaño El tamaño de 118 mm es bastante estándar, por lo que se adapta perfectamente a donde sea necesario. Hemos establecido la potencia en 1000W, ya que ese es el valor óptimo. Esto permite obtener una gran cantidad de calor sin que el vidrio de cuarzo alcance su punto de ruptura. Lo mejor de todo es que el filamento alcanza su temperatura de funcionamiento casi al instante en que se enciende la lámpara. Se trata de un calor concentrado, lo que significa que no es necesario utilizar numerosos calentadores en el lugar de trabajo. Un consejo: mantenga sus reflectores pulidos. Si los espejos se ensucian u oxidan, estará perdiendo energía inútilmente. Estructura interna En su interior, tenemos un filamento de tungsteno envuelto en cuarzo de alta pureza. Esto evita que el vidrio se ablande o se deforme cuando la lámpara está a altas temperaturas. La mayoría de estas lámparas utilizan una base tipo R7s, lo que facilita su instalación. Como es un reemplazo directo para la mayoría de los hornos industriales o líneas de secado, puede omitir los procedimientos de soldadura y ajustes. Solo tiene que conectarlo y listo. Algunas cosas a tener en cuenta Estas lámparas generan mucha energía y se calientan mucho. Si las coloca en un espacio reducido sin ventilación, podrían derretir los conectores o deformar los soportes. Es algo que no querrá tener que limpiar. También debe vigilar la tensión eléctrica. Si esta aumenta demasiado, podría dañar el filamento y acortar la vida útil de la lámpara. Por lo general, estas lámparas se utilizan en máquinas de soplado de PET, equipos de soldadura de plástico o túneles de secado. Son ideales para acortar los tiempos de calentamiento. Pero haga algo por sí mismo: utilice un controlador PID para gestionar el ciclo de calentamiento. Si deja que las lámparas funcionen sin control, podría superar la temperatura adecuada y dañar su obra.