
Cómo controlar la temperatura adecuadamente con lámparas halógenas de grado químico
Cuando se trabaja con procesos químicos, el calor no es simplemente un parámetro a controlar; es algo fundamental. Si la temperatura varía o la viscosidad del material cambia, todo el lote se echa a perder. Por eso recurrimos a lámparas de cuarzo llenas de halógenos. Estas lámparas emiten una radiación de onda corta muy intensa, capaz de penetrar en los materiales químicos gruesos, en lugar de quedar limitada únicamente a la superficie.
El equilibrio entre potencia y calor
La densidad de potencia es un factor importante. Por lo general, buscamos una alta relación entre vatios y longitud de la lámpara, para obtener la mayor cantidad posible de calor. Si utilizamos una configuración de alto voltaje, podemos mantener un nivel alto de calor sin necesidad de gastar demasiada corriente. Eso es muy útil, ya que evita que los cables se recalienten hasta el punto de derretirse. Pero hay un problema: si se coloca demasiada potencia en un tubo pequeño, se genera una gran presión sobre el cuarzo. Se trata de encontrar el equilibrio perfecto entre la potencia y el tamaño de la lámpara; de lo contrario, tendremos que reemplazar las lámparas con demasiada frecuencia.
El aspecto técnico
El envoltorio de cuarzo es donde ocurre la magia. Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que el cuarzo común no puede resistir las altas concentraciones de UV e IR sin dañarse. En cuanto a las conexiones, preferimos usar conectores R7 o Sk15. ¿Por qué? Porque funcionan bien y son fáciles de reemplazar en la mayoría de los calentadores industriales. No queremos conexiones sueltas, ya que esto puede causar arcos eléctricos, y en poco tiempo, los conectores se derretirán.
Uso práctico de estas lámparas
Estas lámparas funcionan mejor en sistemas de ciclo cerrado. Lo importante es controlar exactamente qué tan lejos está el emisor del objetivo. Una de las ventajas de estas lámparas es que se encienden rápidamente. No hay necesidad de dejar la línea de producción inactiva durante veinte minutos mientras se calientan las lámparas.
Un consejo: ese calor intenso puede deformar los reflectores finos. Asegúrese de que los materiales del carcasa puedan soportar ese calor. También revise los ventiladores de refrigeración; si dejan de funcionar, las lámparas podrían dañar el chasis circundante en poco tiempo.
- Halógeno
- Agresivos
- Químico
- Procesamiento
- Lámpara De Calor Infrarrojo Halógena De 350 Mm 220 v Y 2000 W Para Máquinas De Soplado De Mascotas.
- Lámpara De Calor Infrarrojo Halógena De 350 Mm 220 v Y 3000 W Para Máquinas De Soplado Para Mascotas
- Lámpara De Calor Halógeno Infrarrojo De 350 Mm 220 v Y 1500 W Para Máquinas De Soplado De Mascotas Y Moldeo De Plástico.